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Elegir una carrera y formación profesional
Hoy existen casi tres mil programas profesionales y técnicos que se pueden cursar en la educación superior. Para algunos resulta difícil tomar la decisión sobre cuál opción es la más acertada. Cómo descubrir la propia vocación es un proceso largo, que en el colegio subvencionado San Ignacio empieza en la enseñanza básica. La experiencia de Aurora Castro, orientadora del establecimiento, te servirá para ayudar a aquellos de entre tus alumnos que todavía se encuentren indecisos.
Según la profesional, la elección de una carrera debiera conjugar tres aspectos: (1)qué me gusta, es decir mis intereses; (2)para qué sirvo, o sea mis aptitudes y (3)características personales que acompañen la opción.
Aurora Castro grafica la situación con un joven que desearía estudiar periodismo. "Le gusta leer y escribir y le va excelente en los test que miden aptitud literaria, pero es excesivamente tímido y no tiene desplante suficiente para enfrentarse a entrevistados y situaciones nuevas cada día. En vez de periodismo le recomendaría una licenciatura en letras, ya que pese a poseer el interés y la aptitud necesarias no lo acompaña su personalidad".
El proceso de descubrir la propia vocación, de saber realmente a lo que uno se quiere dedicar, es largo. En el colegio subvencionado San Ignacio, parte a fines de la enseñanza básica con ejercicios de autoconocimiento. "Es necesario conocerse, saber lo que se quiere, lo que nos gusta y disgusta. Saber cuáles son mis capacidades y qué puedo hacer con ellas", continúa Aurora Castro. A partir de primero medio se aplica a los alumnos del establecimiento perfiles sicológicos y distintos test de aptitud y de preferencias personales.
En tercero medio los estudiantes eligen en qué área profundizan 10 horas de clases, ya sea en matemáticas, biología o historia. "En cuarto medio se puede decir que los dados ya está echados, sin embargo a muchos les cuesta decidirse, generalmente porque lo que quieren estudiar está lejos de sus posibilidades. Por ejemplo quieren seguir medicina, pero su promedio es inferior a 5,5. Nuestro trabajo durante el año es aterrizarlos".
La orientadora conoce también a muchos estudiantes que no pertenecen a su colegio y que no han seguido un proceso de orientación tan profundo. Su impresión es que en cuarto año medio son escasos los que no tienen idea qué estudiar, sino que la mayoría manifiesta una inclinación natural hacia un área. Si el alumno está indeciso y estudia en un establecimiento donde no le han hecho un test de orientación vocacional, Aurora Castro le recomienda lo siguiente:
-Acercarse a un lugar donde exista la posibilidad de hacer este tipo de pruebas y donde se le pueda entregar orientación sobre los resultados, por ejemplo, un preuniversitario.
-Buscar este tipo de test en internet, hay sitios donde los resultados se entregan online. -Conversar sus inquietudes con el orientador –si lo hay-, con el profesor jefe y/o con otras personas cercanas que estén relativamente informadas. "Ellos pueden entregar mayor información y también hacer un primer contraste con la realidad".
-Trabajar activamente por conseguir información respecto a las carreras que a uno le interesan. "La mayor parte de la información se encuentra en internet.
Se trata de usar el tiempo creativamente y no quedarse chateando por horas". Para los que así y todo no se deciden, existen alternativas cada una con sus pros y contras. Una posibilidad es dedicar el año después de cuarto a hacer un preuniversitario, esperando madurar una decisión o entrenando para aumentar los puntajes que permitan ingresar a la carrera deseada. "No lo recomiendo para los alumnos que no son disciplinados, ya que el preuniversitario tiene horarios más laxos que el colegio y si les cuesta organizar su tiempo es probable que no aprovechen el año".
Otra alternativa es ingresar a una carrera el primer semestre y hacer un preuniversitario intensivo el segundo. "Pese a que la universidad es cara, encuentro que es la opción más recomendable porque da un conocimiento de lo que es la educación superior y un training de estudio con el que se puede sacar mayor partido al preuniversaitario el segundo semestre".
La tercera opción –ofrecida por algunas universidades- es hacer un bachillerato. Son dos años en que el alumno comienza tomando ramos de formación general y luego estudia ramos de la carrera que le interesa, los que pueden ser convalidados posteriormente.
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Fuente: www.webs.cl
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Derechos de Estudiantes Universitarios